Realisencia (Season 3 Trailer)

Más triste que una nevera vacía es una cama llena de ausencia.

See you soon.

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inevitable

 para Marta Rivera

A los dos lados de tus lados

crecen las esquinas

y se estorba el mundo,

a los dos lados de tus labios

la realidad es un accidente

que se hace inevitable.

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noviembre

En noviembre

está cargado el viento de animales

que roen las esquinas

y son vapor las nubes

de luz de luna llena

que resbala en las fachadas

y abraza las aceras 

como el zumo de neón

como un resquicio

en ese enorme todo

que es la nada

En noviembre tiene la noche

las pupilas desgarradas

y no encuentra la lluvia

corazón que la arrope

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Descosido

-Las agujas sirven para agujerear, para herir. En cambio si a una aguja le añades un hilo la cosa cambia. Se convierte en un instrumento que sirve para arreglar rotos, para cerrar heridas, aunque en esencia siga siendo una aguja.

-¿Qué intentas decir?

-Que tu eres mi hilo, cariño

Y se acercó  con la mirada tan empapada de amor y otras sustancias, que tal vez al día siguiente  podría alegar circunstancias atenuantes. Antes de que pudiese besarme, me di la vuelta y salí de aquel piso. Una vez fuera, crucé la calle. Me senté en unas escaleras y al amparo de la oscuridad, encendí un cigarrillo. Desde allí podía ver la ventana de su habitación. La luz tardó mucho rato en apagarse.

pd. la aguja siempre arrastra al hilo, ojalá pudiera dejar de hacerlo…

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Exilio

a Laurita, mi novia en el exilio

 

Las sombras de las cosas

que sobran en esta habitación

son solo los restos de un naufragio.

Artilugios bélicos

que en este minuto de tregua

planean la batalla del olvido.

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placebo

 
"encuentra bello todo lo que puedas, la mayoría no encuentra nada suficientemente bello"
Vincent Van Gogh
 
Amanece y el sol aparece colgado del cielo. Había sido juzgado la noche anterior y encontrado culpable de conspirar en secreto para derrocar al invierno. Condenado  a ser ahorcado al amanecer, su cadáver permaneció todo el día balanceándose de lado a lado, tal vez por aquello de servir de ejemplo. Bonito día para ser ajusticiado
Hace un rato que me he levantado. Tu sigues dormida, y no sé si es por esa mueca que algún sueño te ha dejado prestada, o quizás por ese pijama nuevo de agujeros de persiana, pero el caso es que pareces todavía más guapa.
Salgo al balcón, me enciendo un cigarro, aspiro el humo con cuidado, con mucho cuidado, no quiero que mis pulmones se percaten de que los estoy envenenando. Miro abajo. Un piso, dos pisos, tres pisos, un cuarto. Cuando me encontraste estaba sentado en una ventana, a punto de ser un pequeño titular en las paginas de sucesos de los periódicos de por la mañana, pero me ataste la cintura con palabras y tiraste bien fuerte de la cuerda, cerraste la ventana y me enseñaste a bajar escaleras, cerraste la ventana y me abriste tus puertas.
La barandilla fría, helada, descolgada en el vacío, comunicando que no tiene nada que decir, que no atiende más llamadas, y los barrotes, y todas esas macetas con plantas…Hay días en los que me levanto con todo este frío dentro de los huesos y no encuentro nada que me lo arranque de veras. Cuando llega la noche aún sigo con todo ese frio dentro, y es entonces cuando lo vomito todo en un cuaderno enfermo de versos. Pero no solo vivo de versos, ni de besos, y a veces no me consuela ni medio gramo de saliva traficada con sumo cuidado desde tu boca a la mía. Es entonces cuando necesito un poco de ese calor del solitario, un latigazo recorriéndome el brazo en busca de toda mi alma, un sofocón que me lleve a ese rincón donde juego al ratón y al gato, donde soy primero los dos y al rato no soy ninguno.
La cidudad está tranquila, el día tiene para largo y poco a poco se van despertando los sueños, tiritando cuando los roza esa chica llamada rutina. Creo que todo cuanto tengo es lo que escribo y que ya nunca escribo por miedo a perder lo poco que me queda. Como me gustan los días en los que ser valiente es solo cuestión de verte aparecer al final de la calle, ojalá pudiera ser así siempre.
El otoño parece haber avisado al bueno de Van para que pinte los árboles con su pincel preferido, y las primeras hojas rebeldes deciden irse al suelo para cumplir el viejo sueño de ser baldosa amarilla. Otras se van por las ramas o se mantienen arrimadas a algún árbol bueno, creen que si son buenas chicas acabarán yendo al cielo, pero al final del otoño todas se habrán mudado al suelo y los árboles lloraran su ausencia en silencio o dejando, como mucho, alguna queja en el buzón del viento. Oigo un ruido, tal vez hayas despertado. Tiro el cigarro y entro. Bonito día para seguir vivo pienso, bonito día para continuar con este absurdo plan de suicidio a largo plazo…
 
pd. la parte amarilla del cigarro se reunió con las hojas al llegar abajo, es lo que a Van le habría gustado…
 
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voracidad

Creo que esta vez lo he recuperado. Creí que se había ido, deje de hacerlo, volví a hacerlo sin ninguna convicción pero sabiendo que no podía haberse ido a ningún otro lado. Sentí frustración e incluso…no sabría explicarlo, pero en el fondo seguía sintiéndolo. Creo que ha vuelto, no lo sé, eso os toca a vosotros juzgarlo…
 
Entonces me paro, me concentro,
 no vaya a cometer un disparate,
 y traslado al bolsillo derecho de mi abrigo,
 que se ha quedado sin piedras,
 las cinco piedras del bolsillo derecho de mi pantalón,
 que reemplazo por las cinco piedras del bolsillo izquierdo de mi pantalón,
 que reemplazo por las seis piedras del bolsillo izquierdo de mi abrigo
 
Molloy- Samuel Beckett
 
Quiero sembrar sentimientos al viento y recoger frases a raudales.
 
quiero ser traductor de escalofríos a tiempo parcial.
 
quiero ser arista de una nube de algodón, un hielo borracho de whisky en una copa de ron. quiero ser lo que el perdón al pecado, injusto y necesario, quiero ser el bolígrafo desamparado de un poeta en la cola del paro, quiero ser farmacia sin guardia que la proteja de las mañanas, el azote de lo imposible, la parte homicida de un verso libre.
quiero ser lo que habré sido, luna de mediodía, buscador de sueños perdidos, miembro desmembrado del ilustre comité de sudores fríos desamparados. Quiero ser callle sin dirección, sólo con doble sentido, un erudito analfabeto, quiero ser pintor de sonidos. quiero ser mendigo de ese nada que nadie daba y a nadie le dieron, deconstructor de palabras, cuerda en un instrumento de viento, el vecino del  séptimo en un entresuelo.
Quiero ser una boca de espaldas, una boca de riego, tal vez una boca de incendios, quiero ser galleta salada, un diez indecente, un techo sin suelo, la octava vida de un gato, el papel de un caramelo.
quiero ser una pluma que fluya sin enseñar el plumero,  un reguero de tinta suicida, una úlcera sangrante que gotea sintagmas y adverbios. quiero ser un pequeño "te quiero", uno de esos que si son susurrados no importa que sean sinceros,quiero ser un desliz de esos que parecen tropiezos y después ser ese tropiezo.
quiero barcos cargados de pezones polizones, rinocerontes en huelga de celo, quiero dioses que sean ateos y ateos que crean en ellos. quiero rimas sin ritmo, cárceles que sean presa de sus presos, calendarios que se disgusten observando el paso del tiempo, quiero una orden de alejamiento que separe dos milimetros consecutivos una distancia de 100 metros…
 
pd. hay besos tan urgentes que ciertas bocas debieran estar siempre de guardia…
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